La he líado mucho con una amiga...
Pues como dice el título del mensaje, la he liado pero bien. Resulta que tengo una amiga, muy simpática y muy guapa y me llevo muy bien con ella, o por lo menos me llevaba muy bien con ella. Esta tarde he tenido un pequeño problemilla con ella, me gustaría ir al grano pero para que lo entendáis tengo que explicar la historia completa, así que empezaré desde el principio;
La semana pasada estábamos en su casa, ella y yo, jugando una partida al FIFA. Ella no es la típica viciada, ni yo tampoco pero le gusta jugar a la consola y a mí igual y, aunque tenemos gustos diferentes, muchos días quedamos para echar un partido o alguna partida al Street Fighter. Los dos siempre hemos hecho buenas migas y yo me siento atraído por ella, así que decidí lanzarme. Como buen precavido que soy no cogí el toro por los cuernos sino que se lo solté sutilmente…
Tú y yo haríamos buena pareja –le dije, mientras intentaba evitar que me marcase un gol con Cristiano Ronaldo-.
No saldría contigo ni aunque me regalases una Xbox –respondió ella sin prestar demasiada atención al partido-.
¡EUREKA! Ya lo tenía. Era una indirecta bastante directa y yo la había captado. Yo siempre he sido de Microsoft y cuando ella viene a mi casa jugamos a la X360 (a diferencia de en su casa, que siempre jugamos con PS3). Como buen universitario que soy capté el mensaje, quería una Xbox 360 y eso era lo único que me separaba de estar con ella. Me quería. Seríamos la pareja perfecta. Total, esta mañana me he dirigido a mi MediaMarkt más cercano y he comprado una Xbox, modelo Arcade, casi 200€ que me ha costado la jodida. En casa la he envuelto con papel de regalo y esta tarde me he presentado en su casa con el regalo. He picado a un vecino para que me abriese y he subido hasta su puerta, he dejado el paquete en el suelo, después he picado al timbre y me he escondido por la escalera. Ella ha abierto la puerta y se ha quedado un poco flipando cuando ha visto el paquete tan grande en la puerta, pero lo cogió, lo metió para dentro y cerró la puerta.
Seguro que cuando habrá el paquete sabrá que he sido yo –pensaba para mí mismo-.
Pasaron 10 minutos y como vi que no volvía a abrir piqué de nuevo, esta vez esperando en la puerta. Cuando abrió llevaba la consola (ya desenvuelta, solo la consola, lo que es la Xbox 360 en sí) en la mano.
No me digas que has sido tú… -dijo ella antes de que yo dijese nada-.
No me digas que me has comprado la consola solo para acostarte conmigo –prosiguió-.
Se me iluminaron los ojos, no podía creerlo. Yo en realidad la quería mucho y solo quería salir con ella (de momento) pero la idea de acostarme con ella empezó a rondar por mi mente y ante semejante chica no podía negarme.
S-Sí… -dije un poco cortado-.
Ella se me quedo mirando, atónita y entonces yo tuve que abrir la boca…
¿Nos acostamos? –Pregunté en tono Jim Carrey, lanzando la más amplia de mis sonrisas-.
(Recordemos que yo estaba en el pasillo de la escalera, no había entrado a su casa). Pues bien, esta imagen se me ha quedado grabada en la mente y es en lo único que he podido pensar esta tarde. Ella estiró el brazo, sujetando la consola con una mano y alzándola hacia arriba. No comprendía que significaba aquello pero me eche para atrás y acto seguido ella impulsó el brazo y me tiró la consola a la cabeza. Pude esquivarla justo a tiempo, la consola impactó contra la puerta del ascensor y yo creo que le salieron las tres luces rojas de golpe, puesto que sonó un golpe seco y ahogado. Eché a correr, baje las escaleras y fui corriendo hasta mi casa. Mientras huía pude escuchar cómo me chillaba, llamándome cerdo y cosas peores. Desde que llegué a casa no dejo de pensar en ello y aquí me tenéis, compartiendo la experiencia con gente que no conozco y que probablemente no conoceré nunca pero quiero que me deis consejo para una de las cosas que seguro marcaran mi vida de ahora en adelante.
¿Qué hago ahora?
Yo la quiero, y no voy a renunciar a ella, pero creo que la he cagado. No puede ser, no entiendo como no le ha podido gustar la Xbox después de la indirecta que me soltó ayer. Si lo llego a saber le compro una Wii que eso seguro que nunca falla. Quiero hacer algo mañana mismo, para que la cosa no empeore pero no sé qué hacer, así que a ver si me podéis ayudar a salvar mi matrimonio, que esa chica seguramente será la madre de mis hijos en un futuro y no puedo perderla por esta tontería.

Día 2 después del incidente
Mi teléfono sonó a primera hora de la mañana, no os alarméis no era ella sino el despertador, que lo había programado para que sonase a las 9 de la mañana. Después de una noche muy larga reflexionando lo tenía todo claro, me gustaría ir a hablar con ella, cara a cara, pero creo que no tengo el valor suficiente, así que pensé que lo mejor sería escribirle una carta y acompañarla con algún regalo (esta vez un regalo inocente, claro). Después de pensarlo mucho escribí esta carta;
------------------------
Siento mucho lo que pasó ayer. Estaba nervioso y mis palabras se malinterpretaron, no quería decir lo que dije, lo siento mucho. Espero que me puedas perdonar algún día, de momento te dejo esto como compensación. Si te apetece llámame y hablamos o quedamos para dar una vuelta (si quieres te invito al cine).
Firmado,
XAB320
------------------------
Ya estaba hecho, ahora solo tenía que entregarle la carta y dejar que el tiempo hiciese su papel en esta historia. Volví al MediaMarkt y, puesto que lo de la Xbox no había salido bien, esta vez había pensado en regalarle un juego para su PS3, que eso seguro que le gustaba. Me pasé por el pasillo (que gran frase) y mirando juegos encontré uno que llamó realmente mi atención; el Naruto. No sé si ella conocía la serie pero seguro que el juego estaba bien y me ayudaría a reconciliarme con ella. Total que lo pagué (otro sablazo, aunque esperaba que este no fuese en balde) y me fui para su casa. La puerta del rellano estaba abierta, así que entré sin problemas, subí las escaleras y allí estaba, en su puerta. Deje el juego en el suelo y la nota encima, piqué y salí corriendo escaleras abajo, abrí la puerta del rellano y me marché. Ya seguí corriendo hasta mi casa, por el camino pisé a un gato que pasaba y se me encaró, suerte que seguí corriendo y no me siguió, pero hay que ver qué mala leche tienen los gatos. Total que ahora estoy en casa, esperando una llamada o un mensaje. Espero que me llegue a perdonar, creo que hoy he hecho mejor las cosas y que el regalo le gustará. La X360 no la he visto, así que supongo que al final la guardaría, no creo que funcione pero bueno, supongo que la tendrá guardada. Si no recibo noticias suyas puede que la llame en un rato, ya que esto es un sinvivir, tengo que hablar con ella cuanto antes. Pero no sé si tendré valor para hacerlo. ¿Qué hago? ¿La llamo o espero a ver qué me dice?
Creo que le he hecho un buen regalo y puede que el maldito Naruto me saque las castañas del fuego, esta vez hice lo que me dijisteis, pensar en lo que me parecería a mí que regalasen algo así, y si a mí me regalasen el Naruto la verdad es que me haría bastante ilusión y seguramente perdonaría a la persona que me lo hubiese regalado. Así que espero que eso sea lo que pase. La vida universitaria me ha enseñado mucho y espero que, como buen universitario, pueda darle un final como se merece a esta historia, nuestra historia.
Día 2 después del incidente – Parte 2
PIIIIIIIIP PIIIIIIIP. Mi Nokia sonó a las dos y media de la tarde. Tenía un mensaje nuevo. No creía que fuese ella, puesto que todo apuntaba a que estaba aún más cabreada conmigo que antes pero sí, era ella. El corazón me latía a 100 por hora, pensé que me podría perdonar pero no era así, el mensaje decía lo siguiente;
-----------------------------------------------
Lo mejor será que nos dejemos de ver durante un tiempo. No me compres nada más por favor.
-----------------------------------------------
Lo único que me preguntaba en ese momento era; ¡¿COMO HABIA LLEGADO A ESE EXTREMO?! La situación había degenerado mucho y, por una cagada siento que la estoy perdiendo para siempre. Además, ¿no le habrá gustado el Naruto? No me lo puedo creer, hay que ver que mierda de juegas hacen para la PS3, desde luego no me compraría esa consola nunca. Ahora viene el sumun de la cuestión, la pregunta que a todo universitario le llega, más tarde o más temprano, ¿Qué cojones debo hacer ahora? No tengo a nadie más a quien recurrir, así que os haré caso en lo que me digáis, vosotros que seguro tenéis experiencia en estas cosas. Y me da rabia que esto se tome a broma porque es la peor situación de mi vida, además suerte que no he muerto de un xboxazo (golpe de Xbox) porque hubiese sido la muerte más triste de la historia. Esto no es una broma y no tiene gracia. He pensado sobre la situación y tengo una teoría, gracias a ver Perdidos todos estos años se me ha ocurrido y es la siguiente, hacer como una especie de viaje en el tiempo, con los mismos factores. Presentarme en su casa igual que el primer día, pero por ejemplo con una DS (que aunque me la tire no me haría mucho daño, o eso espero) e intentar reproducir la situación, que todo se repita. Entonces lo que tengo que hacer es no volver a cagarla y pedirle perdón por todo lo que ha pasado, quizás así se arregle la cosa, ¿Qué pensáis? Yo creo que puede salir bien, aunque es una jugada arriesgada. Tengo que recuperarla, es ella, lo sé, será la madre de mis hijos, mas tarde o más temprano.
Día 5 después del incidente
Allí estaba yo, con los billetes recién comprados, delante del escaparate, mirando embobado la oferta y pensando en el futuro. Sé que el dinero no da la felicidad, pero también sé que todo el mundo tiene un precio y yo la había cagado mucho, así que su precio seguro que se había triplicado, pero no me importaba. Tenía que recuperar a esa chica como fuese, así que pensé que lo mejor que podía hacer era cumplir uno de sus sueños; viajar a las islas Phi Phi, en Tailandia. Me habían costado los billetes casi un ojo de la cara, pero por ella lo que sea. Seguramente esta era ya la última opción que me quedaba de recuperar su amistad (y así quizás algún día llegar a más). Así que después de pensarlo mucho he llamado a una amiga, dueña de una agencia de viajes y hemos quedado por la tarde para sacar los billetes. Quería esperar a mañana para comprarlos pero cada minuto que pasa es una tortura y no puedo aguantar más sin hablar con ella. Así que al volver a casa me he decidido a volver a escribir aquí, he descartado todas mis anteriores teorías porque, como buen universitario, me he dado cuenta de que no tenían salida, es decir, que solo me valdrían para cabrearla más o, en el peor de los casos, perderla para siempre. No sé que habrá pasado con la Xbox que le regalé pero no pienso preguntarle ni hacer referencia a ella nunca más, Microsoft ha creado un monstruo de consola y yo voy a boicotear a Microsoft, así de claro. Sin ir más lejos esta mañana he instalado Linux Ubuntu en mi PC, para no tener que depender de un sistema creado por Microsoft. Mientras formateaba ha sido cuando se me ha ocurrido la idea de cumplir su sueño de visitar las islas Phi Phi (y todo gracias a ese pájaro asqueroso que sale de fondo de pantalla en Linux, solo con esto ya puedo demostrar que Linux es mejor que Windows, en todos los sentidos). Y de ahí viene toda la movida. Mañana voy a ir a hablar con ella y ya lo tengo todo pensado. Aunque no lo voy a contar ahora porque os lo tomaréis a risa y no me creeréis, pero creo que tengo la jugada perfecta y que los astros, dioses y todos los demás seres encargados de dar buena suerte están de mi parte. Mañana es el gran día, el día en que puede que mi sueño también se haga realidad. Cuando le cuente todo esto a mis hijos no me creerán, espero que su madre de fe de ello, así tendré una buena anécdota para transmitir de generación en generación, ¡Imaginar que dirán mis nietos cuando sepan que su abuelo se fue a las islas Phi Phi con su abuela!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada